SpaceX lanza 27 satélites Starlink con un cohete que ya voló 26 veces

SpaceX lanza 27 satélites Starlink con un cohete que ya voló 26 veces

SpaceX ha puesto en órbita otros 27 satélites Starlink desde la base de Vandenberg, en California, usando un Falcon 9 cuya primera etapa afrontaba su vigésimo sexto vuelo. La operación, realizada el martes 27 de octubre, muestra cómo la reutilización de cohetes se ha convertido en una pieza central del negocio de la compañía. Aun así, el alcance económico de ese dominio sigue siendo una pregunta abierta.

Un lanzamiento desde la costa oeste

El despegue se realizó desde el complejo SLC-4E de la base de Vandenberg, uno de los principales centros operativos de SpaceX en la costa oeste de Estados Unidos. Los 27 dispositivos transportados se destinan a la órbita terrestre baja, donde se integran en la constelación Starlink.

Estas órbitas relativamente cercanas a la Tierra permiten reducir la latencia y mejorar la velocidad de conexión frente a los sistemas tradicionales basados en satélites geoestacionarios, que orbitan a una altitud mucho mayor.

Una primera etapa con historial de reutilización

El dato más llamativo de la misión es el historial del propulsor. Su primera etapa acumula 26 vuelos y había participado previamente en misiones como USSF-62, OneWeb Launch 20, NROL-145 y Transporter-18, además de 21 operaciones vinculadas a Starlink.

Reutilizar un cohete permite repartir parte de su coste de fabricación entre varias misiones, aunque cada regreso exige revisiones técnicas, mantenimiento y controles de seguridad. Tras la separación de etapas, SpaceX había previsto recuperar el propulsor sobre la plataforma marítima Of Course I Still Love You, en el océano Pacífico.

Integración vertical como ventaja competitiva

Starlink busca ofrecer acceso a internet en zonas rurales, territorios aislados y regiones donde el despliegue de fibra óptica resulta complicado. El negocio exige fabricar satélites, contratar lanzamientos, instalar estaciones terrestres y desarrollar terminales para los usuarios.

SpaceX controla buena parte de esa cadena, desde la fabricación de los satélites hasta su transporte al espacio. Esa integración puede reducir la dependencia de proveedores externos y acelerar la expansión frente a competidores, aunque el internet satelital no sustituye necesariamente a las redes terrestres.

Costes y límites de una constelación

Ampliar una constelación implica más exigencias de coordinación orbital, seguimiento de objetos y prevención de colisiones. Los satélites tienen una vida útil limitada, por lo que el despliegue requiere reposiciones periódicas y una capacidad de lanzamiento sostenida.

La acumulación de objetos en la órbita terrestre baja preocupa tanto a operadores privados como a agencias espaciales. La rentabilidad futura dependerá de equilibrar los ingresos de los abonados con los costes de fabricación, renovación y explotación de la red.

Repercusiones en las comunidades cercanas

SpaceX advirtió de que los habitantes de Santa Bárbara, San Luis Obispo y Ventura podrían oír una o varias explosiones sónicas asociadas al lanzamiento y al regreso del propulsor. La intensidad del fenómeno depende de las condiciones meteorológicas y de otros factores operativos, por lo que no puede preverse con exactitud.